Un ecosistema complicado donde ha faltado diálogo durante mucho tiempo

 

Viernes 24 de junio de 2016.
 

Educar es responsabilidad de toda la sociedad y es desde ahí que debemos impulsar el consenso. Basta mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que todos somos diferentes. Si ustedes no son iguales, ¿por qué cuando los niños llegan a la escuela sí lo son?

 
25 libros iguales en el aula, el mismo ritmo de aprendizaje, la misma ficha, etc. Nuestro sistema resulta rígido, uniforme, no se adapta a las necesidades , a los intereses, a las capacidades y a las inteligencias de cada niño o adolescente. Y hablo tanto de altas capacidades como de las que no lo son tanto o son distintas.
 
No es un sistema facilitador, pues cuando un maestro decide innovar, transformar el aula, cambiar los métodos, en muchas ocasiones se encuentra con la resistencia de sus compañeros; en otras, con la del equipo directivo; otras veces con la Administración y en ocasiones, con las familias. Y este mismo ejercicio lo podemos repetir con equipos directivos innovadores.
 
En definitiva, se trata de un ecosistema complicado donde ha faltado durante mucho tiempo diálogo. Desde el Observatorio para el Estudio y Desarrollo de Investigaciones en el Ámbito Educativo –creado por la URJC– vemos cómo tradicionalmente hablan los diferentes colectivos entre sí pero no existen espacios donde todos confluyan, se escuchen y compartan los diferentes puntos de vista sin perder de vista la esencia: los niños.
 
Cambiar el modelo no es hablar de cambiar el currículum, más Matemáticas o más Lengua, sino cómo enseñarlas; no es discutir de lenguas cooficiales ni debatir de la asignatura de Religión; ni siquiera si Educación pública o privada cuando la Educación es un derecho universal que se debe garantizar para todos los ciudadanos.
 
Hay que apostar por la igualdad de oportunidades, desde una perspectiva global de nuestra infancia y adolescencia. Todas estas cuestiones han sido al final los palos en la rueda que han evitado que se llegue a un pacto. A continuación presento algunas posibles medidas de ese acuerdo:
 
-Debemos conquistar la estabilidad del sistema y la coordinación de las administraciones.
 
-La sociedad debe participar activamente en la Educación de nuestros niños.
 
-Debemos ser capaces de definir el modelo Educativo que queremos seguir y que debe estar configurado por valores, competencias y contenidos.
 
-Devolver al maestro, al profesor la importancia que merece en esta transformación.
 
-Autonomía real de los centros.
 
-Plurilingüismo sí, por supuesto, pero cuidado de nuevo con la rigidez y el alineamiento de los niños.
 
Y concluyo: mejorar está en la mano de todos, pero solo si sumamos lograremos cambiar el mundo a través de la Educación.
Pilar Laguna Decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC)