Visión:

“Transformando la educación, transformamos la sociedad”

Misión:

Entendemos que esta “transformación de la educación” debe impulsarse desde la Universidad abordándola desde una triple perspectiva:

1.- Formación del profesorado

Para acelerar ese proceso de cambio educativo entendemos que la clave se encuentra en la Universidad, donde se forman los maestros del futuro y es por esta razón que necesitamos formar y preparar al profesorado implicado en los grados de educación, consiguiendo que en un futuro pueda liderar el cambio que estamos buscando, para que desarrollen a su vez propuestas más enriquecedoras, más motivadoras para sus alumnos y para ellos, y por si esto fuera poco, con mejores resultados.

2.- Investigación

En palabras de Paulo Freire, “La indagación, la búsqueda, la investigación, forman parte de la naturaleza de la práctica docente. Lo que se necesita es que el profesor, en su formación permanente, se perciba y asuma, por ser profesor, como investigador”. Pretendemos por tanto fomentar nuevas líneas de investigación para el profesorado universitario, que a su vez puedan compartir y difundir a través de publicaciones especializadas, y que provoquen y fomenten el uso de nuevas técnicas de enseñanza.

3.- Transferencia de conocimiento

Todo ello solo será posible con la concurrencia de todos los agentes educativos y sociales implicados. Por ello, para lograr la transferencia de conocimiento y ayudar a la construcción de una verdadera comunidad de aprendizaje, será muy importante poder contar e implicar tanto con agentes del entorno educativo, como con aquellos que a priori no tengan ninguna vinculación con el mismo, pero que aporten opinión y experiencia. Por ello se buscará y fomentará la participación activa de especialistas del campo empresarial, financiero, político, sanitario o científico. Fomentar la investigación, la formación y la transferencia de conocimiento a la sociedad en el ámbito educativo, poniendo especial interés en la transformación de la educación, que permita seguir el ritmo de un mundo en constante cambio y ajustarse a sus demandas. Es igualmente importante la meta de lograr una disminución del fracaso escolar y conseguir una escuela inclusiva en la que quepan todos (“escuelas de todos y para todos”). Para ello, aparte de ofrecer la formación específica necesaria, abordando tanto los contenidos como la metodología desde una óptica distinta, se trabajarán competencias tanto generales como específicas tocando terrenos diversos pero con vínculos comunes, que todos ellos preocupen a la sociedad: temas de prevención y salud (como aquellos referentes a obesidad infantil); seguridad vial; educación en valores, con carácter transversal a todas las actividades escolares; el fomento de determinadas competencias, como las financieras y emprendedoras, que acaban de aparecer en los nuevos currículum de primaria, al igual que el ajedrez, . Diferentes ámbitos pero trabajados cada uno de ellos con el mismo nexo común: utilizando una nueva manera de enseñar.Para ello se buscará:

Objetivos

  • Acelerar el proceso de cambio educativo y formar y preparar al profesorado universitario para que en un futuro pueda liderar el cambio buscado.
  •  Crear una nueva propuesta didáctica para la enseñanza universitaria, desarrollando nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje basadas en los principios de la escuela inclusiva.
  • Formar al profesorado en nuevas técnicas educativas, abarcando aspectos diversos y que cubran intereses diferentes.
  • Fomentar nuevas líneas de investigación para el profesorado universitario, que se puedan compartir y difundir a través de publicaciones.
  • Realización de cursos, seminarios y jornadas de carácter periódico que permitan generar experiencias que se puedan compartir por la comunidad educativa.
  • Favorecer un punto de encuentro entre profesionales tanto de la enseñanza como de diversos ámbitos profesionales con el mismo objetivo común: ofrecer un modelo de enseñanza-aprendizaje mucho más eficaz.
  • Publicación y difusión de los resultados obtenidos a toda la comunidad educativa.

 Valores

Magnanimidad

Es común hacer referencia entre los valores la “honradez” y el “rigor” científico pero eso se nos queda corto para investigar sobre Educación Abierta. Se requiere ir más allá, como explica Aristóteles: “Quien es grande de espíritu hace el bien, reparte lo propio, devuelve más de lo que recibe, manifiesta siempre la verdad, no se queja, se preocupa más de la verdad que de la opinión, estima en poco el poder y las riquezas, no se gloría del testimonio y de la alabanza de los demás…” No sólo procuraremos proceder de forma correcta y honesta, sino que además trataremos de llegar hasta las últimas consecuencias; hacer bella la ciencia con entusiasmo, tenacidad y desprendimiento.

Sencillez

Es una de las cualidades más poderosas para liberarse de la conformidad con las estructuras de complejidad del mundo.. De esta forma se puede investigar y practicar educación. La sencillez conduce a la unidad de la diversidad, la complejidad lleva a la división o la uniformidad.

Interdisciplinariedad

Exigencia indispensable para la apertura. Los retos reales de la educación requieren soluciones que abarcan siempre diversos aspectos científicos y no pueden quedar atrapados por la red de una ciencia cerrada.

Apertura intelectual

Conlleva aceptar los límites del propio conocimiento, sin pretender hacer ver que se sabe más de lo que realmente se sabe. Cuestionar con valentía las limitaciones del propio punto de vista y admitir con humildad las inconsistencias de pensamiento. Ser valientes para afrontar con justicia (sin aceptar pasivamente lo primero que hemos aprendido) ideas, creencias o visiones hacia las que no nos sentimos atraídos y a las que no hemos prestado atención. Estar abiertos a la posibilidad de que haya ideas que, consideradas peligrosas o absurdas en un principio, pudieran mostrarse como ciertas. Y del mismo modo, considerar la posibilidad de que pueda existir falsedad o distorsión en algunas ideas muy afianzadas en nuestro grupo social. Saber ponerse en el lugar del otro para entenderle. Comprender los puntos de vista y el razonamiento de los demás. Saber razonar desde esta comprensión. Se favorece la autonomía intelectual de cada investigador para enriquecer al grupo en lugar de tender a la conformidad con el parecer general por ser mayoritario. Así, se fomenta un elegante cuestionamiento de las diversas aportaciones y la conformación auténtica de un pensamiento maduro y abierto. A su vez, esta apertura intelectual exige adhesión a los principios racionales a pesar de la posible oposición irracional de otros o la presión de la mayoría, para lograr un entendimiento o una comprensión más profunda. Se fomenta que las personas lleguen a sus conclusiones con el ejercicio de la razón. Sin dejarse arrastrar por visiones emocionales u otros intereses al margen de la ciencia.